El mundo atraviesa una fuerte crisis ambiental, la cual se manifiesta de diversas formas, abarcando desde sequias extremas hasta incendios incontrolables. El cambio climático y sus efectos adversos, son una preocupación común que se viene acrecentando en la humanidad de un tiempo a esta parte.
La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) constantemente manifiesta su preocupación respecto a que las actividades humanas han ido aumentando sustancialmente las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, y porque ese aumento intensifica su efecto natural, lo cual dará como resultado, en promedio, un calentamiento adicional de la superficie y la atmósfera de la Tierra, afectando adversamente a los ecosistemas naturales, tantos terrestres como marinos, y a la humanidad, siendo los países desarrollados los que históricamente emiten la mayor partes de los mencionados gases.
En diciembre de 2020, en el marco de la Cumbre de Acción Climática Global, Argentina anunció que su meta es la carbono neutralidad en 2050. Para avanzar en ese sentido, el desafío es lograr una mayor eficiencia energética y controlar las emisiones de gases de efecto invernadero mediante la aplicación de nuevas tecnologías, en condiciones económicas y socialmente beneficiosa.
La energía es un elemento primordial para el desarrollo de los países y para proporcionar servicios esenciales tendientes a mejorar la condición humana. Sin embargo, el uso de la energía convencional produce invariablemente una ruptura del equilibrio ambiental (huella de carbono), provocando una reacción de la naturaleza que puede resultar de consecuencias adversas para los seres vivos, y en particular al hombre.
Desde el surgimiento a nivel global del consenso y la necesidad de generar una política ambiental sustentable, se comenzó a considerar el desarrollo y la utilización de fuentes de energías renovables. En dicho marco, el bienestar y la solidaridad entre las generaciones presentes y futuras sólo se logrará impulsando la producción de energías que busquen un impacto positivo en el ambiente.
En dicha línea, tanto el hidrógeno como vector energético como las energías renovables no convencionales se encuentran en condiciones de enfrentar los diversos desafíos energéticos críticos
Durante la última Cumbre de Líderes sobre el Cambio Climático del presente año, Argentina anunció que ampliará la participación de las energías renovables al 30% en su matriz eléctrica para 2030.
| La transición energética avanza día a día, desde Tehueltech consideramos que las políticas públicas de desarrollo tienen que apuntar a construir industrias globales de energía limpia, trabajamos en conjunto con nuestros clientes para que sus proyectos y estudios contribuyan a que Argentina y la región alcancen la carbono neutralidad. |